Si le fuéramos a dar la razón a aquellos que dijeron que el mexicano  Leo Santa Cruz se mudó de los supergallos a los plumas huyéndole al cubano Guillermo Rigondeaux, pues ahora no solo a él, sino a otros que andan por esta división les ha aparecido una nueva sombra que no es la de Rigondeaux ni mucho menos  pero es otra muy peligrosa que se llama Gary Russell.

Desde que el norteamericano fuera derrotado por el ucraniano Vasyl Lomachenco en junio del 2014 en una pelea cerrada que generó una decisión dividida, hasta la fecha ha tenido solamente otras cuatro peleas más, o sea, prácticamente una pelea por año, lo cual no se corresponde con la sobrada calidad de un boxeador que ha venido creciendo considerablemente.

Gary Russell Jr.

A pesar de haber tenido peleas bien aisladas en el tiempo, en sus últimos tres enfrentamientos Russell se ha mostrado cada vez más peligroso en la división de los pesos plumas. Tres victorias respectivas antes del límite en los últimos tres años: Jhonny Gonzalez, Patrick Hyland y el pasado sábado, el colombiano Oscar Escandon han sido las víctimas. En sentido general, ninguno de ellos pudo resistir, a pesar del ayuno boxístico del americano (una pelea por año), la velocidad de manos como verdaderas ráfagas de Russell, su agresividad ni su fuerte pegada.

Hombres como Leo Santa Cruz, Oscar Frampton y Oscar Valdez entre otros que han venido hasta cierto punto dominando la división debido a su actividad, deberán poner mucho ojo y estar bien atentos a este hombre que viene subiendo como la espuma en cada salida, que puede entrar en actividad y que realmente se ha convertido en un gran peligro que aumenta  para dichas figuras.

A la larga, Russell que es el campeón en la CMB, tendrá que encontrarse en el camino de algunos de estos hombres quienes, reitero, deberán estar muy bien preparados para no llevarse una paliza a manos de un boxeador del cual no se hablaba mucho pero que indudablemente ya es un gran escollo.

Por Manuel Menéndez

Fuente: https://www.soloboxeo.com/2017/05/22/gary-russell-una-nueva-sombra/